7 dic. 2012

El laberinto legal de la pernocta en autocaravanas y campers

Área de autocaravanas en Teverga (Asturias). Perfecta convivencia y “simbiosis” entre autocaravanistas y el concejo. (Alfonso de la Lastra) 
Muchos escaladores viajan con su casa a cuestas. Autocaravanas, campers o pequeñas furgonetas con un equipamiento casero inundan los aparcamientos de las zonas más populares. ¿Estamos acampados? ¿Somos siempre bien recibidos? ¿Tenemos algo que aportar con nuestra forma de “turismo”?

YO aquí no vuelvo más”, comentaba una pareja de escaladores en una conocida escuela de la zona centro. “Nos persiguen como a delincuentes, nos despiertan a las seis de la mañana y nos multan amparados en ordenanzas que contravienen la normativa de la DGT. Nos vamos, pero antes me voy a despedir del bar donde cenamos para decirles que no volveremos, de la gasolinera en la que ya no repostaremos y de la cafetería donde tomábamos los cafés y las cañas”.
En algunos municipios, la pernocta en autocaravanas y furgonetas está prohibida y se considera acampada ilegal. Muchas veces, las autoridades actúan cumpliendo ordenanzas municipales que directamente contravienen la famosa Instrucción 08/V-74 de la DGT [la puedes descargar en Desnivel.com, de la noticia Autocaravanas y 'campers'], y otras se amparan en legislaciones ambientales, en las que la acampada no tiene la misma definición que en la ley de Seguridad Vial (esto puede considerarse como “inseguridad jurídica”). Recordemos que la acampada libre es una actividad prohibida en casi toda España.
En ocasiones, los hosteleros de la zona (generalmente dueños de cámpings) denuncian ante el Seprona o la policía municipal la existencia de furgonetas “acampadas” en sitios “prohibidos”.

Teverga, una apuesta diferente

No siempre es así, en otros lugares los consistorios han sabido ver que buena parte de sus ingresos por “turismo” provienen de la escalada, senderismo, ciclismo, autocaravanismo..., por lo que han invertido en áreas de furgonetas y autocaravanas, en ocasiones gratuitas, para que los escaladores estacionen y pernocten cómodamente. Es el caso de Teverga, un concejo asturiano que en verano de 2012 inauguró su área gratuita. “Es un servicio más que ofrecemos a escaladores y usuarios de la Senda del Oso (conocida vía verde)”, nos comentaban desde Turismo del Ayuntamiento de Teverga.
El trabajo de Autocapa (Club Autocaravanista del Principado de Asturias) fue fundamental para que el Ayuntamiento diera el visto bueno a esta obra, incluso para que cambiara la normativa municipal. El club de escaladores Aguja de Sobia también ha jugado un papel muy importante, ya que se están encargando de parte de la gestión. El área, gratuita, ofrece agua, vaciado, cuartos de baño, duchas y rocódromo infantil, y se encuentra en Entrago, a menos de dos kilómetros de San Martín de Teverga y La Plaza, una importante zona de escalada.

“El Ayuntamiento ha apostado por esta iniciativa, consiguiendo un efecto llamada del turismo en la zona (…). Es inteligente sumar recursos y emplear útilmente todo lo que pueda llevar gente a la zona”, escribía Alfonso de la Lastra sobre Teverga en su interesante blog Cifras, grados y letras. “Ha venido mucha gente en verano”, añadían desde el Ayuntamiento. “Aún no hay datos concretos, pero en el pueblo la gente está contenta y ha habido mucho movimiento.”
Son dos formas de entender una forma de “turismo” que Alfonso de la Lastra trata de forma reincidente es su posts: “Me preguntaban (…) sobre la realidad económica de los escaladores como potencial de mercado. ‘¿Qué aportáis si vais en vuestras furgonetas, coméis lo que lleváis de casa y salvo unas cervezas no os dejáis nada en los sitios adonde vais?’. Podemos parecer un colectivo que no deja nada, que lo quiere todo sin pagar y que no genera turismo. Nada más lejos de la realidad. El conjunto de todos nosotros es lo que se denomina un segmento de clientes, claro, definido y con una valoración de potencial económico”.
“Toca reflexionar sobre cuál es el mejor modelo, hemos visto Cuenca con su ignorancia de la escalada, Rodellar con sus multas, Margalef con su presa masificada, Ceuse con su aparcamiento con fuente y suciedad, Teverga con su apuesta por este turismo, Valdegovía con su dejar estar sin más. Pienso que el más sostenible es el de Rodellar y el más difícil el de Teverga por el gasto que conlleva. El extremo es la prohibición, ese es otro tema. Generamos gasto e ingresos en las zonas donde escalamos. Individualmente no merece la pena cuantificarlo, aceptar que es una forma de turismo activo que poco a poco va generando una fuente constante de negocio es el objetivo que trato de explicar, se llama demanda agregada”.

Furgonetero non grato

Cuenca es la escuela de escalada deportiva más importante del centro peninsular, una zona de categoría internacional y, por desgracia, el caso opuesto a Teverga. Muchos ya no van porque, cansados de esconderse para dormir, acaban sintiéndose como proscritos, o porque no están dispuestos a pagar multas injustas. Una opción es el cámping, pero solo abre en temporada y “supone un gasto [unos 30 euros por noche en el caso de una autocaravana y cuatro personas] que no estamos dispuestos a asumir”, declaraba una pareja de escaladores asidua de Cuenca y también autocaravanistas. “El cámping está muy bien: tiene piscina, buenas instalaciones, duchas limpias, baños... Pero ¿para qué queremos todo eso nosotros? Nosotros nos levantamos y nos vamos a escalar. Pagaríamos por dormir en un área como las que hay en Francia [entre 6 y 9 euros por noche de media, según los servicios y la zona], por poder coger agua y vaciar, o enchufarnos a la luz, por algo que nos dé el servicio que necesitamos”.

‘Que se vayan al río’

Hemos hablado con el cámping de Cuenca para saber si tenían previsto un servicio de este tipo para atender a los furgoneteros durante todo el año, pero su experiencia con los escaladores no ha sido buena, según nos aseguraron: “Hace un año dejamos a algunos dormir gratis, con el cámping cerrado. Y cuando abrimos, se fueron al río, no vinieron. ¿Sí? Pues ahora que se vayan a dormir también al río en invierno”.
Desde la Oficina Municipal de Turismo de Cuenca nos informaron de que ha habido contactos con algunos clubes autocaravanistas y que se ha hablado de la posibilidad de construir un área de autocaravanas, no sabemos si dentro del casco urbano, pero aún no hay nada concreto. Aprovechamos para preguntar que cuál era su postura hacia el “turismo” de escalada: “Todo lo que sea beneficio para la ciudad se tiene en cuenta. Sabemos que hay mucha demanda, que viene gente de todo el mundo, pero estamos en una época difícil... Para un futuro lejano quizás se haga algo, lo tenemos en mente, sí, pero ahora está aparcado”.

El laberinto legal

La cosa es compleja. A la Instrucción 08/V-74 de la DGT hay que sumar las normativas ambientales, en ocasiones la Ley de Costas, las ordenanzas municipales (algunas muy custionables) o la intepretación arbitraria del agente de turno.
El Gobierno Central es el órgano constitucionalmente competente en materia de tráfico, competencia que ejercita a través del  Ministerio de Interior y la Dirección General de Trafico. Tras un largo trabajo y muchas negociaciones con diversas asociaciones de autocaravanistas, se llegó a la Instrucción  08/V-74 la DGT, que establece que “(...) la Dirección General de Tráfico considera que mientras un vehículo cualquiera está correctamente estacionado, sin sobrepasar las marcas viales de delimitación de la zona de estacionamiento, ni la limitación temporal del mismo, si la hubiere, no es relevante el hecho de que sus ocupantes se encuentren en el interior del mismo y la autocaravana no es una excepción, bastando con que la actividad que pueda desarrollarse en su interior no trascienda al exterior mediante el despliegue de elementos que desborden el perímetro del vehículo tales como tenderetes, toldos, dispositivos de nivelación, soportes de estabilización, etc”. Es decir, si ponemos calzos, abrimos las ventanas batientes, subimos el techo de la camper... se interpreta que estamos acampados. Si hemos estacionado en un lugar permitido de forma correcta, estaremos estacionados, y poco importa lo que hagamos en el interior del vehículo.

Aparcado, que no acampado

Pero la Instrucción parece papel mojado en muchos municipios –incluso comunidades autónomas– en los que se hace caso omiso de interpretación de la Dirección General de Tráfico, se prohíbe directamente el estacionamiento de autocaravanas en todo su término municipal y se denuncia por “acampar” (incluso en un aparcamiento público mediante la aplicación de la legislación municipal), al considerar que la estancia en el interior de una autocaravana o una camper es equivalente a acampar.
Arsenio Gutiérrez, activo defensor del autocaravanismo y miembro fundador de la Federación Española de Autocaravanas (FEAA), escribía en Viajarenautocaravana.com en 2008: “Una autocaravana es a la vez e indistintamente un vehículo y un alojamiento pero no puede ser tratado simultáneamente por dos leyes diferentes. Como vehículo, estará sometido en primer lugar a las Leyes de Seguridad Vial (…). La actividad interior en un vehículo es irrelevante en relación a la maniobra de estacionamiento y una autocaravana no es ninguna excepción según lo manifiesta el Organismo Competente, la Dirección General de Tráfico, en su Instrucción 08/V-74 de 28 de enero de 2008”. Pero ¡atención!: “Cuando se utiliza la capacidad de alojamiento fuera de las vías públicas, la autocaravana puede ser conseiderada como un medio de acampada”.
“El mosaico de leyes sobre acampada que aplican a los autocaravanistas los agentes de la autoridad comprende una treintena de textos de normativa diferentes con rango de Ley. El conflicto a la hora de defender un expediente sancionador no consiste en demostrar si el denunciado estaba o no legalmente acampado a luz de las leyes de acampada sino de establecer que la normativa legal que se debe aplicar es la de Seguridad Vial”.
“Si hemos estacionado en un lugar permitido de forma correcta, estaremos estacionados, y poco importa lo que hagamos en el interior del vehículo”
Y para rematar este galimatías, citaremos un párrafo reivindicativo de Paco Costas (periodista especializado en motor que ha trabajado para TVE, El País, RNE...) extraído de su página web pacocostas.com: “No existe razón legal alguna que permita que, en nombre de ningún munícipe del color político que sea, se envíe a un guardia a despertar a un ciudadano libre a las cinco de la mañana para obligarle a abandonar el lugar en que está aparcado (y no acampado), si el lugar en cuestión es un aparcamiento libre y el vehículo no impide en ningún modo la circulación o la dificulta de ninguna forma”.

Via: Todo sobre la VW T3
Fuente: Desnivel.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...